"¿El INE ya lo sabe?"
- 7 jul 2016
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Los partidos lo saben. Los políticos lo saben. Los periodistas los saben. La gente lo sabe. ¿Y el INE? –Como diría la canción de la Santanera- ¡No sabe, no sabe! Margarita Zavala, Ricardo Anaya, Aurelio Nuño, Miguel Ángel Osorio Chong y Andrés Manuel López Obrador –aunque no lo admitan- ya andan en campaña y la autoridad administrativa electoral no se ha pronunciado.
Es evidente que los paseos que se da el titular de la SEP por las escuelas son para promoverse de cara a los comicios electorales de 2018. En tanto, el encargado de la política interna del país a través de los discursos y acciones lo catapultan a la candidatura presidencial por el PRI.
Por su parte, la ex esposa de Felipe Calderón, apoyada en el diario Reforma y sus declaraciones en foros públicos, podría ser la abanderada del PAN para el Ejecutivo federal. Y tras los triunfos electorales del blanquiazul el pasado junio, el dirigente nacional se apunta a la carrera presidencial por dicho instituto político. Desde 2006, el dirigente de Morena ha hecho campaña, y a estas alturas para nadie es nuevo que se lance a la presidencia en 2018.
Cinco personajes han comenzado a realizar actos de precampaña y el INE no se ha pronunciado; ni lo hará porque para la autoridad electoral todo es realizable y legal si se considera que está dentro de los “parámetros de la libertad de expresión”.
En 2012 por ejemplo, el actual mandatario mexicano comenzó su precampaña presidencial promoviendo la imagen del Estado de México con coberturas que enaltecían la belleza de los pueblos mágicos de la entidad. Programas como “Hoy” , “Ventaneando” y “Venga la Alegría” se trasladaban a algún municipio mexiquense para hablar del lugar, pero detrás de la producción estaba implícita la figura del gobernador y su “magnífica” gestión y tez.
Si los actos anticipados de campaña están prohibidos por la autoridad electoral, se han demostrado y se tienen experiencias como las de 2012, ¿qué espera el INE para pronunciarse?
En un ejercicio de prospectiva política, de los cinco candidatos dos quedarán fuera, por lo tanto no queda duda que estos actos deberían (en su momento) ser sancionados al demostrarse con material gráfico y discursivo la tendencia de los personajes de cara a la elección presidencial de 2018.
Este acto deberá ser revisado por la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), misma que será renovada en noviembre de este año, pues la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) emitió la convocatoria a aquellos aspirantes que deseen ser magistrados electorales.
Al respecto, el Senado de la República aún tiene pendiente la sustitución del magistrado Luna Ramos quien concluyó su encargo en desde abril del año pasado.
Y no es para menos que el Senado haya congelado esta decisión, pues lo que está en juego en este órgano jurisdiccional especializado en materia electoral es la calificación presidencial de 2018 y las elecciones intermedias de 2021.
A pesar de que la SCJN envía la terna a la Cámara alta, los perfiles tendrán que ser negociables entre los partidos políticos para “equilibrar” fuerzas y permitir que el TEPJF no los sancione tanto como ha ocurrido con la actual integración.
Sobre esto, vendría bien replantear la idea sobre la necesidad de encontrar un mecanismo diferente para elegir (por otra parte) a los integrantes del Consejo General del INE, pues se ha demostrado que algunos son extensiones de cuotas partidistas y entorpecen el funcionamiento de la autoridad administrativa. Ejemplo de ello es el tema que hoy platicamos: el Instituto no se ha enterado que las campañas ya iniciaron.


















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